Historia de la Sanidad en la armada española
Las especiales circunstancias de la vida a bordo y las trágicas consecuencias de los enfrentamientos navales hicieron aconsejable que, desde la más remota antigüedad, hubiera dispositivos asistenciales orientados a paliar el dolor y el sufrimiento de enfermos y heridos, tanto por razones humanitarias como para mantener la moral del resto de la dotación.
Es un hecho constatado que el combatiente valora, en gran medida, la posibilidad de ser atendido en el menor tiempo posible y su capacidad combativa puede verse afectada por las bajas que se producen en su entorno. Las normas actuales que intentan establecer un tiempo máximo para la evacuación de los heridos o medidas tan conocidas como la utilización de pintura roja en los antiguos buques responden a esa necesidad.
Los hombres que navegan a bordo de un buque de combate son conscientes de que, junto a los peligros propios de la navegación, deben enfrentarse a las consecuencias de un combate con sus propios recursos, ya que, en la mayoría de las ocasiones, las posibilidades de recibir ayuda o de evacuar las bajas, inmediatamente, son remotas.





